[4 de 189] Atajate (Málaga).
Hoy tratamos un pueblo que se apoya en la carretera que une Ronda con Algeciras, en medio de los valles del Guadiaro y del Genal. Todavía se pueden ver allí restos de lo que un día fue una torre defensiva en una de las zonas elevadas del territorio. Fue esta una tierra rica en viñedos, hasta la epidemia de 1877 en la que la filoxera (parásito de la vid) hoy en día controlada, obligó a emigrar a gran parte de su gente hacia otro lugares. Esto marcó su rumbo, llegando a ser hoy en día el pueblo más pequeño de Málaga.
En medio de su caserío destaca una desproporcionada Iglesia en cuanto a relación de escala parte-todo que responde a una época de bonanza, y un conjunto urbano en una zona llana a los pies de un cerro rocoso, todo ello rodeado de naturaleza. Es muy curioso ya que el asentamiento original estaba situado cerro arriba, donde se afirma que en el pasado existió un castillo que defendía el territorio. Con el tiempo y buscando la facilidad en las comunicaciones y por motivos de aprovisionamiento, el pueblo fue cerro abajo hacia un nuevo asentamiento más accesible. La defensa pasó a un segundo plano, tomando mayor relevancia aspectos más pragmáticos.
Ocurre con frecuencia que el origen de los asentamientos humanos se apoyen en ríos, ya sean ríos en el sentido más estricto de la palabra, es decir, ríos de agua, ya sean ríos de otro tipo como arterias de comunicaciones (carreteras) o similares. Como hemos visto en este y otros casos, el tema defensivo era en el pasado el principal aspecto a resolver, buscando así el apoyo en la orografía accidentada para dificultar el acceso y tener vistas panorámicas sobre las llegadas de los enemigos.
Destaca una vez más su plaza (en la que se encuentra el Ayuntamiento) en una posición centrada respecto al pueblo y su Iglesia, a la que llegamos desde la calle principal. La estructura urbana es compacta y de formas orgánicas, otorgando una posición privilegiada al espacio público por excelencia, donde la vida social es lo importante y que deja lo privado en un segundo plano que le da cobijo. Parece ser que la Iglesia fue levantada sobre los restos de una mezquita, teoría avalada por la orientación hacia la Meca de la misma.
Hoy tratamos un pueblo que se apoya en la carretera que une Ronda con Algeciras, en medio de los valles del Guadiaro y del Genal. Todavía se pueden ver allí restos de lo que un día fue una torre defensiva en una de las zonas elevadas del territorio. Fue esta una tierra rica en viñedos, hasta la epidemia de 1877 en la que la filoxera (parásito de la vid) hoy en día controlada, obligó a emigrar a gran parte de su gente hacia otro lugares. Esto marcó su rumbo, llegando a ser hoy en día el pueblo más pequeño de Málaga.
En medio de su caserío destaca una desproporcionada Iglesia en cuanto a relación de escala parte-todo que responde a una época de bonanza, y un conjunto urbano en una zona llana a los pies de un cerro rocoso, todo ello rodeado de naturaleza. Es muy curioso ya que el asentamiento original estaba situado cerro arriba, donde se afirma que en el pasado existió un castillo que defendía el territorio. Con el tiempo y buscando la facilidad en las comunicaciones y por motivos de aprovisionamiento, el pueblo fue cerro abajo hacia un nuevo asentamiento más accesible. La defensa pasó a un segundo plano, tomando mayor relevancia aspectos más pragmáticos.
Ocurre con frecuencia que el origen de los asentamientos humanos se apoyen en ríos, ya sean ríos en el sentido más estricto de la palabra, es decir, ríos de agua, ya sean ríos de otro tipo como arterias de comunicaciones (carreteras) o similares. Como hemos visto en este y otros casos, el tema defensivo era en el pasado el principal aspecto a resolver, buscando así el apoyo en la orografía accidentada para dificultar el acceso y tener vistas panorámicas sobre las llegadas de los enemigos.
Destaca una vez más su plaza (en la que se encuentra el Ayuntamiento) en una posición centrada respecto al pueblo y su Iglesia, a la que llegamos desde la calle principal. La estructura urbana es compacta y de formas orgánicas, otorgando una posición privilegiada al espacio público por excelencia, donde la vida social es lo importante y que deja lo privado en un segundo plano que le da cobijo. Parece ser que la Iglesia fue levantada sobre los restos de una mezquita, teoría avalada por la orientación hacia la Meca de la misma.























